Mensaje de La Semana

AUNQUE PADRE Y MADRE ME DEJARAN
Sal. 27:1-14

Hay dos cosas que nunca podremos evitar: lo primero es que venga la angustia a nuestras vidas y la segunda es que busquemos refugio en algún lugar cuando esta llegue. Ambas cosas están reflejadas en este salmo. David dice “en el día del mal” (v. 5), o dicho de otra manera, el día en que tenga que enfrentar el mal. Aunque la palabra “mal” en este pasaje puede referirse tanto al mal moral como al mal situacional, sin embargo, el contexto sugiere que “mal” aquí debe interpretarse, no como el mal moral o pecado en sí mismo, sino como el mal situacional, el cual, en este caso, se refiere al pecado de otros que me afecta a mí. Es por eso que otras traducciones dicen: “día de la angustia” (LBLA), “día de la aflicción” (NVI); “el día de la desventura” (NC); “día de la desdicha” (BJ).David nos dice dos cosas al respecto:1- Lo primero que David nos dice al respecto es que la angustia ha de llegar a nuestras vidas, tarde o temprano. Notemos que David no dice “si viene el día del mal”, sino “en el día del mal”, dando así por sentado que ha de llegar ese momento. No hay que salir a buscarla en un mundo caído, y mucho menos si eres un verdadero creyente. Ella llegará sola. No sabemos cuándo vendrá. Pudiera ser en tu vejez o en tu juventud, pero vendrá.2- Lo segundo que David nos dice al respecto es que la angustia puede tomar diversas formas en nuestras vidas: David resalta tres formas en este Salmo: Pudiera ser persecución física:· v. 2: Cuando para devorar mis carnes vinieron sobre mí los malhechores, mis adversarios y mis enemigos.· v. 3: Aunque un ejército acampe contra mí… aunque en mi contra se levante guerra.· v. 6: mis enemigos que me cercan. Pudiera ser entonces que el día de la angustia en tu vida asuma forma de una terrible persecución de hombres malos que desean hacerte daño, disponiendo en oculto sus saetas para asaetearte. David pasó por esta experiencia varias veces. En varias ocasiones fue perseguido por el Rey Saúl, quien en más de una ocasión y debido a unos celos enloquecidos por poco le quita la vida. Y pudiera ser tu caso también, que hombres malos, en sus corazones, estén disponiendo sus saetas para asaetearte en oculto) Pudiera ser persecución verbal,· v. 12: testigos falsos se han levantado contra mí, y los que respiran violencia. Pudiera ser que el día de la angustia en tu vida asuma forma de una terrible persecución verbal. David experimentó eso también en su vida. Le sucedió al llegar a Bahurim mientras huía de Absalón, donde salió Simia a maldecirlo y a acusarlo de ser un hombre perverso: “¡Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso!” (2 Sam. 16:5-8).Y pudiera ser tu caso también, que hombres malos estén usando sus lenguas para burlarse de ti, humillarte pública y privadamente, para crear un chisme de tu persona y así destruir tu testimonio y asesinar tu reputación, acusarte injustamente, cargar tu conciencia, etc.) Pudiera ser abandono y decepción, aun de los seres más queridos.· v. 10: aunque Padre y madre me dejaren. Pudiera ser que el día de la angustia asuma la forma de una terrible decepción de un ser querido. David también pasó por esta experiencia: Sus hermanos lo menospreciaron, su esposa Mical lo menospreció y lo juzgó injustamente y hasta dos de sus hijos lo persiguieron para matarle y quitarle el reino. Tal vez ese pueda ser tu caso también: maltrato de los padres, menosprecio de los hermanos, infidelidad de un conyugue, constantes desafíos de los hijos, traición por parte de un amigo, injusticia por parte de las autoridades, desanimo por parte de los hermanos en la iglesia, maltrato verbal o sentimental por parte de uno de tus pastores y aun el caso extremo, nuestros padres, con todos sus fallos, son las últimas personas en el mundo que nos abandonarían física y/o sentimentalmente, pero aun esto es una posibilidad. En fin, son muchas las posibilidades, pero debes estar consciente de que todas estas cosas pudieran pasar y pasan comúnmente, más de lo que crees, pues, debido al pecado, vivimos en un mundo donde los héroes caen, los líderes se equivocan, los amigos abandonan y aun las personas más cercanas nos fallan, aun en sus mejores intenciones. Pudiera ser que preguntes en este punto: ¿Cuándo vendrá el día de la angustia? Creó que lo más importante en este punto, no es tanto cuando viene el día de la angustia, sino si estás preparado para cuando venga. La razón reside en que debido a que somos criaturas dependientes, cuando llega el momento, somos como las aves, tendemos a buscar refugio en algo fuera de nosotros. El problema entonces no está en buscar refugio, pues eso es lo natural, sino en donde buscamos ese refugio. Lo más importante es entonces tener un refugio sólido y seguro para nuestras almas. Jesús usó una ilustración interesante como aplicación al sermón del monte y creo que pudiera utilizarse para ilustrar este punto. Se trata de la ilustración de los dos cimientos. Jesús usó la figura de un hombre que edificó su casa sobre la arena y cuando vino el viento y el agua, la casa se derrumbó, pues no estaba edificada sobre un fundamento seguro. Por otro lado, tenemos al hombre que edificó su casa sobre la roca, la cual fue sacudida, sin embargo estuvo firme, pues estaba cimentada sobre roca sólida. Muchas son las alternativas que se han abrazado como refugio en el día de la angustia: Muchos han recurrido a la fortuna, pero esta les ha fallado, pues las han perdido en una abrir y cerrar de ojos. Otros han recurrido a la fama, sin embargo, un solo comentario de un tercero ha sido lo suficiente como para dañar nuestro nombre para siempre. Otros han recurrido a fármacos y drogas que deprimen el sistema nervioso por un momento, haciendo huir la mente de la realidad de la angustia, pero pasado el efecto, vuelven otra vez a la realidad que deben enfrentar. Otros han recurrido al sexo, pero tienen un accidente y pierden toda funcionalidad en este aspecto. Unos aun recurren al suicidio como un grito desesperado de ayuda, pero una vez muertos, no hay quien les ayude. Otros recurren a otro ser humano. Y no se trata de que es malo acudir a padres, amigos, novia, esposa, etc. El problema radica en que un día podemos ir donde ellos a buscar refugio y nos van a fallar. De hecho, pudiera ser que el día que busques tú apoyo en ellos, ellos necesiten también tu apoyo. Amados hermanos y amigos, nuestro refugio no puede ser algo que la polilla y el óxido corrompan, ni que ladrones minen o hurten, pues llegada la angustia, estos no podrá sostenernos. Necesitamos un refugio seguro, que aunque todo el universo tiemble, este permanezca firme como una roca. Si no sabes donde hay uno, deja que David te lo enseñe…El principio que vemos reflejado en el Salmo es que David, en el momento de la angustia, buscó su refugio en Dios y solamente en Dios, a quien el salmista llama “mi luz y mi salvación”, “la fortaleza de mi vida” (v. 1). La idea es que cuando este caminaba por valles oscuros, Dios era su luz; cuando caminaba por veredas peligrosas, Dios era su salvación; cuando ejércitos atentaban contra él, Dios era su fortaleza o refugio. Es por eso que David, en el momento presente de su angustia, clama a Dios:“Escucha, oh SEÑOR, mi voz cuando clamo; ten piedad de mí, y respóndeme” (v. 7).David clama a Dios porque estaba seguro de que aunque la tierra temblara como agua, Dios seguiría firme como una Roca inamovible e inmutable. ¿Por qué estaba David tan seguro? ¿Por qué es Dios un fundamento seguro para nuestras almas? David da 4 razones:· Porque Él es misericordioso: “Ten misericordia de mí, y respóndeme” (v. 7).Esto implica que no nos trata conforme a lo que merecemos por nuestras iniquidades, por lo tanto, la angustia que estemos pasando, no es realmente lo que merecemos en Su justicia.· Porque Él es fiel: “Tú has sido mi ayuda” (v. 9). Esto implica, no que Dios cumple todo el deseo de Su pueblo, sino que cumple todo lo que ha prometido y Él a prometido, no necesariamente evitar el día de la angustia en nuestras vidas, sino él estar con nosotros en ese momento, lo cual debería ser suficiente. En otro lugar dice David dice “no temeré mal alguno porque Tu estarás conmigo”. De hecho, el simple hecho de que Dios había sido fiel siempre en el pasado debería ser suficiente como para no poder en duda de que seguiría siendo fiel en el futuro: “Aunque padre y madre me dejaran, con todo, el Señor me recogerá”.[Es precisamente allí donde el amor humano renuncia que comienza el de amor divino] DK.· Porque Él es soberano: “No me entregues a la voluntad de mis enemigos” (v.12). Esto implica que Dios hace según Su voluntad y que nadie puede detener Sus propósitos, por lo tanto, toda situación de angustia está bajo el control soberano de Dios y Él lo tornará para el bien de los que le aman. Aunque ellos preparen sus saetas en oculto, los ojos de Dios examinan a los hijos de los hombres.· Porque Él es bueno: “Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes” (v. 13). Esto implica que Dios siempre desea y obra todo para el beneficio de aquellos que le aman, por lo tanto, esta angustia ha de ser para mi bien en el perfecto plan de Dios. ¿Cómo se si estoy haciendo de Dios mi refugio? Lo primero que hemos de decir al respecto es que no podemos hacer de Dios nuestro refugio si no le conocemos. David conocía a su Dios, el cual es misericordioso, fiel, soberano y bueno. Y el conocer el carácter de Dios de manera experimental le llevó a experimentar a Dios como su refugio en todas las esferas de su personalidad y bajo toda circunstancia. Uno de los efectos del día de la angustia en el ser humano es producir un temor paralizante. De hecho, en ocasiones las Escrituras relacionan la realidad del temor que produce la angustia con una parálisis espiritual o desmayo. La frase “no temas ni desmayes” aparece unas 6 veces en el Antiguo Testamento, precisamente por esta razón. David lo expresa claramente cuando dice en el verso 13 “Hubiera yo desmayado” (v. 13).David se vio tentado a desmayar, pero al contemplar por la fe a su Dios, aquel que es bueno, fiel, soberano y misericordioso, lo primero que hace es echar fuera todo temor, cosa que queda evidenciada por su actitud de confianza y tranquilidad en medio de esta tormenta:· “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza deme vida; ¿de quién he de atemorizarme?” (v.1).· “Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mise levante guerra, Yo estaré confiado” (v. 3).Una vez el temor ha sido echado fuera, su próximo paso ahora es no permanecer en la inactividad o pasividad, sino que se esfuerza en la gracia: “Esfuérzate, y aliéntese tu corazón” (v. 14). Se trata entonces de una pasividad activa. Uno de nuestros problemas muchas veces es que cuando nos encontramos en la angustia y el temor nos paraliza, somos pasivos en relación a los medios de gracia. David hace lo contrario, ahora es cuando más se esfuerza en buscar el Rostro de Dios:· “Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo” (v. 4).· “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová” (v.8).Y es evidente que para esta búsqueda diligente Dios ha dejado medios:· El exponerme a aquellos lugares donde Dios ha revelado la belleza de Sus atributos: Su palabra: “que habite yo en la casa del SEÑOR todos los días de movida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para meditar en su templo” (v.4) ¿Quieres ver la belleza de la misericordia, la bondad, la fidelidad y la soberanía de Dios? Tienes que exponerte al lugar donde Él ha revelado Su hermosura. No solo esto, debes además meditar en ella, cultivar pensamientos profundos de Dios, pues Él ha prometido dar completa paz a aquel cuyo pensamiento en El persevera, pues esto le llevara a confiar.· El derramar el alma en oración de manera sincera, consciente y afectuosa ante Dios: “Escucha, oh SEÑOR, mi voz cuando clamo; ten piedad de mí, y respóndeme… No escondas tu rostro de mí; no rechaces con ira a tu siervo; tú has sido mi ayuda. No me abandones ni me desampares, oh Dios de mí salvación” (vs. 7-9). David no está balbuceando, tratando de impresionar a Dios con palabras domingueras; David está derramando su alma con sinceridad ante aquel que se deleita en escuchar y contestar las oraciones de Su pueblo: El día de la angustia tiende a debilitar nuestras rodillas y a tumbar nuestras manos, trayendo sobre nosotros un efecto paralizador. Pero esto es lo último que necesitamos. Necesitamos buscar el rostro de Dios y quitar del medio todo lo que se interponga con esa búsqueda. Ese es el mismo ejemplo que vemos en David en el Salmo 63: “De madrugada te buscaré". Ahora, su último paso es esperar la respuesta de Dios: “Aguarda a Jehová. Sí, espera a Jehová” (v. 14). Yo diría que es uno de los pasos más difíciles. Cuando nos vemos en la angustia y clamamos a Dios, constantemente estamos tentados a exigirle a Dios que nos responda rápidamente. Pero Él es sabio, Él sabe cuál es el momento oportuno para responder nuestra oración. ¿Hasta cuándo esperar? El responderá en el momento que más gloria le dé y que más beneficie mi alma. ¿Cuál será el resultado de esperar o confiar en Él? Tarde o temprano, en Su tiempo y según Su voluntad, Dios responderá la oración:“Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto” (v. 5).Y una vez haya contestado nuestras oraciones conforme a Su voluntad, levantará nuevamente nuestras cabezas, pondrá nuestros pies sobre roca firme y pondrá luego un cántico de gozo en nuestros corazones y labios: “Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová” (v. 6).Así dice David en otro lugar:“Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.¿Por qué? Porque Dios ha prometido que si esperamos en El, nos dará nuevas fuerzas, así como el águila, para poder seguir adelante (ejemplo del águila).Además de que tendremos nuevas fuerzas dadas por Dios, Su Nombre será exaltado entre los hombres: “Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud A causa de mis enemigos” (v. 11). David deseaba esperar con paciencia en la voluntad de Dios para que así sus enemigos y todos los que le rodeaban pudiesen entender que JEHOVA ES DIOS, EL UNICO y que Él es digno de ser confiado. Amados hermanos, lo que sorprenderá a aquellos que nos rodean no es el ver que somos sacados de la angustia, sino el ver que aun en el medio de la angustia podemos estar firmes, no porque somos masoquistas, sino porque nuestro Dios es confiable, el resultado será:“Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová”.¿Cómo hacer de Dios mi refugio? Como se decía anteriormente, no hay confianza ni reposo en El a menos que le conozcamos. Debemos conocer a Dios y Sus perfecciones. La razón por la que personajes como Abel, Uno, Noé, Abraham, Jacob, José, Moisés, Josué, Rahab, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, esperaron en Dios, es porque CONOCIAN A SU DIOS, que es poderoso en salvar y en tornar la peor situación en el mayor bien de los que le amen. Oh amado hermano, cuando deseo que puedas conocer más a este Dios:· Conocer la supremacía de Su deidad, Su radiante gloria e infinidad.· Conocer la supremacía de Su eternidad que hace que la mente del hombre explote con el pensamiento insondable de que Él nunca tuvo un principio, sino que siempre ha sido.· Conocer la supremacía de Su inmutable constancia en todas Sus virtudes, en Su carácter y en Sus promesas: Él es el mismo, ayer, hoy y por lo siglos.· Conocer la supremacía de Su conocimiento que hace que la más grande biblioteca del mundo parezca una caja de fósforos, que toda la información del Internet parezca el pequeño almanaque de un granjero de los 40 y que los mas grandes físicos cuantiaos parezcan unos lectores de preescolar.· Conocer la supremacía de Su sabiduría, la cual nunca ha sido sorprendida por ninguna complicación y que no necesita de la sabiduría humana.· Conocer la supremacía de Su autoridad sobre el cielo, la tierra y el infierno. Sin Su permiso ningún hombre ni demonio puede mover la más mínima pulgada; El mueve los tiempos y las estaciones, quita y pone reyes, hace según Su voluntad en los cielos y en la tierra y no hay quien detenga Su mano ni cuestione Sus propósitos.· Conocer la supremacía de Su providencia, sin la cual, ni la más pequeña avece en lo más profundo del Amazonas o que caiga el más pequeño de nuestros cabellos.· Conocer la supremacía de Su palabra momento tras momento, con la cual El sostiene el universo con todas sus moléculas y átomos.· Conocer la supremacía de Su poder. Él tiene el poder para hacer todo lo que desea hacer: limpiar a los leprosos, abrir los ojos de los ciegos, quitar la sordera de los sordos, hacer callar la tormenta con una simple palabra o pensamiento Suyo.· Conocer la supremacía de Su pureza: ni un milisegundo de mala actitud o de algún pensamiento malo o lascivo.· Conocer la supremacía de Su fidelidad: nunca ha roto ni romperá ni aun la más pequeña de sus promesas.· Conocer la supremacía de Su gracia, la cual da vida a muertos espirituales rebeldes, aviva la fe de aquellos que en otro tiempo eran Sus enemigos y justifica al impío con Su propia justicia.· Conocer la supremacía de Su amor, el cual le impulso a enviar a Su Unigénito amor ir por pecadores, aun cuando estos eran rebeldes.· Conocer la supremacía de Su inextinguible bondad, en la cual da a Sus hijos lloque realmente ellos necesitan para su propio bien. Amado hermano, Este es tu Dios. Y si este es tu Dios, ¿de qué temer? ¿Por qué atemorizarte? Y a medida que conozcas más a este grandioso Dios, paulatinamente dejarás de decirle a Dios cuán grande es tu angustia y comenzarás a decirle a tu angustia cuán grande es tu Diosa los no cristianos: El día de la angustia vendrá a ti también tarde o temprano. ¿Cuál es tu refugio? ¿A dónde iras a buscar tu seguridad? ¿A la fama? ¿Al dinero? ¿Al sexo? ¿A los vicios? ¿A otro ser humano? Si es así, entonces estas edificando sobre la arena y tarde o temprano te derrumbarás. Lo que necesitas es a Dios. Pero debes venir a Él por medio de Jesucristo, aquel que murió para quitar del medio el pecado, el obstáculo que no nos deja disfrutar de Él. Arrepiéntete, cree en el Señor Jesucristo y arrójate en los brazos de aquel que aunque padre y madre te abandonen, te recogerá del fango, te lavará de tus miserias, te vestirá con Su justicia y te adoptará en Su familia, de la cual, ni tribulación, ni angustia, ni persecución, ni desnudez, ni peligro, ni espada, ni lo alto, ni lo profundo, ni lo presente, ni lo porvenir te podrá separar jamás. Amen.

 

 

 

 

 

 

 

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